La gran parte de los atropellos en la red ferroviaria son suicidios, hay que actuar más allá de las vías.

Barcelona, ​​17 de mayo de 2017. La PTP quiere mostrar su solidaridad con todas las víctimas de los atropellos en la red viaria y ferroviaria, incluyendo tanto las personas directamente afectadas (muertos, heridos graves, amigos, familiares y conocidos) como también los profesionales que tienen que hacer frente (ferroviarios, médicos, policía, bomberos, etcétera).

Durante los últimos meses el debate público sobre los atropellos al ferrocarril ha tomado una especial relevancia en municipios donde existen graves problemas de permeabilidad de la infraestructura y pasos a nivel conflictivos, como son Montcada i Reixac o Sant Feliu de Llobregat. Afortunadamente han sido reactivados los convenios entre estos municipios y el Ministerio de Fomento para integrar urbanísticamente el ferrocarril, en este caso soterrando.

Acciones de la PTP para mejorar la seguridad de los pasos a nivel. El ferrocarril es sinónimo de seguridad en el transporte, pero no todo está hecho; ya en el pasado, la PTP inició una exitosa campaña para cambiar todos los pasos a nivel irregulares de tablones de madera por otros más continuos y seguros. Actualmente la PTP está trabajando en un documento para hacer llegar al Congreso, donde se pedirá la mejora de la señalización y el estudio de nuevos protocolos de funcionamiento en los pasos a nivel. Actualmente los pasos a nivel se activan cuando se detecta un tren en una sección de línea (cantón), con una antelación suficiente como para frenar el tren más rápido (el más restrictivo) en caso de avería de las barreras, pero los trenes suelen ir más lentos o hacen paradas. Esto hace que en los pasos a nivel cercanos a estaciones con parada, como los de Sant Feliu y Montcada, con una intensidad de circulaciones muy elevada, el tiempo de barreras bajadas sea muy elevado y las personas no respeten la prohibición de cruzar las vías.

Pero el problema de los atropellos no acabará una vez se hayan resuelto los pasos a nivel, ya que desgraciadamente, gran parte de las víctimas son personas que deciden poner fin a su vida voluntariamente. Según diversas fuentes, cada semana se produce un atropello como consecuencia de un suicidio o intento de suicidio en Cercanías, y cada quince o treinta días en el metro. Es por este motivo que hay que hacer una reflexión profunda que trasciende el campo de la movilidad y de las infraestructuras.

No más tabúes, abordemos el problema. Excluyendo los efectos de la contaminación, el suicidio es la primera causa de muerte externa en España, con 3.910 defunciones en 2014, seguida a mucha distancia de las caídas accidentales, con 2.749 defunciones; los ahogamientos y asfixias con 2.370 defunciones; y los accidentes de tráfico con 1.873 defunciones. En Cataluña las cifras siguen la misma tendencia, con 531 suicidios anuales en 2014. El suicidio es una dramática consecuencia de un trastorno mental generalmente transitorio, una causa de muerte generalmente evitable. El suicidio afecta de manera muy grave el grupo de población entre los 15 y los 29 años, coincidente con la adolescencia, y grave hasta los 45 años. Como ya está ocurriendo en otros ámbitos, por ejemplo en el llamado bulling, hay padecimientos poco visibles que simplemente son negados o ignorados por el entorno. En los casos más extremos derivan en el suicidio. También hay que añadir que en España hay una escasa formación emocional o psicológica en términos generales, así como en la educación obligatoria y debates públicos. En 2015 la asociación “Obertament” hacía la campaña “No hagas como si nada: Da la cara” contra la estigmatización y los tabúes sobre las depresiones. Hay que pedir ayuda para que la inmensa mayoría de trastornos mentales tienen solución y son compatibles con la vida.

Una pequeña parte de estos suicidios implica la red ferroviaria. Creemos que aparte de reivindicar lógicas medidas de seguridad en cualquier infraestructura viaria o ferroviaria, no debemos perder la perspectiva de incidir en el ámbito sanitario, educativo y social para ayudar a aquellas personas con mayor vulnerabilidad. También la periodista de BTV, Eva Arderius, reclamaba a las administraciones públicas una campaña de sensibilización como se hace con los accidentes de tráfico o la violencia de género en su artículo “Un botón para la esperanza en el metro“.

VÍCTIMAS colaterales: FERROVIARIOS Y SERVICIOS PÚBLICOS. Según informaba un reportaje del 324, el 80% de los maquinistas de Cercanías (Renfe) ha atropellado a una persona que quiere suicidarse. Estos atropellos pueden acarrear importantes secuelas sobre los maquinistas, ya sea en su vida diaria como en la posterior reincorporación al servicio.

Las interrupciones o retrasos sobre el servicio causan a menudo una fuerte indignación entre los usuarios, que cargan contra los operadores ferroviarios desconociendo la grave problemática social se esconde detrás de las incidencias en la red. Es razonable que los operadores de transporte público tengan que soportar en silencio las consecuencias de un problema que involucra a toda la sociedad?

Con los atropellos mortales, mayoritariamente por suicidios, la red ferroviaria se viste periódicamente de duelo, pero en realidad los trenes son sinónimo de vida, de equidad social y de respeto por el entorno. El ferrocarril es protagonista de 61% [i] de los desplazamientos en transporte público en Cataluña y provee una importante movilidad 100% eléctrica en la contaminada región metropolitana de Barcelona, ​​donde los muertos por contaminación del aire se cuentan por miles [ii] y son atribuibles mayoritariamente al tráfico de coches, motos y camiones [iii]. Incluso contando sólo las víctimas de los atropellos accidentales, el transporte público en general, y el ferrocarril en particular, tiene unas radios de peligrosidad en zona urbana 10 inferior que el turismo y 100 veces inferior que la moto [iv].

También hay gente despistada. En menor proporción también existen atropellos de personas despistadas, que confían a la hora de atravesar ya sea por la fuerza de la costumbre o porque un tren tapa otro. En estos casos hay que reforzar la señalización, la vigilancia y la educación ciudadana. Se propone añadir esta señal en los pasos a nivel:

 

La PTP pide que no se confundan las necesidades de evitar los suicidios con las necesidades de mejora urbana y de seguridad vial, ya que tienen soluciones totalmente diferentes. Hay que erradicar tabúes sobre los suicidios e incorporar medidas educativas, de vigilancia, de protección social y de acompañamiento psicológico, que impliquen a toda la sociedad.

¡Sí al ferrocarril!, ¡sí a la vida!

 

Recordamos a las personas que tengan alguna emergencia en el campo psicológico o emocional también pueden hacer uso del teléfono de emergencias 112 y del sistema sanitario público.

[i] Fuente: “Les xifres del transport públic a Catalunya”. Generalitat de Catalunya

[ii] Fuente: “Efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud”. ISGLOBAL.

[iii] Fuente: “7 maneras en que la contaminación atmosférica perjudica tu salud”. ISGLOBAL

[iv] Fuente: “Informe sobre la millora del transport públic associada a la connexió dels tramvies per la Diagonal”  e infografía “Mobilitat 2015 a Barcelona”. PTP a partir de datos de la Guàrdia Urbana de Barcelona.