Apreciado, apreciada

El pasado 15 de julio de 2020 la Junta de la PTP recibió y aceptó mi dimisión como presidente de la PTP. A partir de ese momento también se aprobó que Manel Ferri i Tomàs tomase el relevo presidencial de forma interina a la espera de la futura Asamblea General de Socios y Socias que, como cada año, será convocada para aprobar las cuentas, la memoria de gestión y la nueva Junta directiva.

Es una decisión que he tomado por razones personales, poniendo fin a una etapa vital larga, intensa y muy feliz, que ha durado 13 años y 5 meses. Lo hago ahora porque hace tiempo que necesitaba un cambio, y porque hay suficientes personas preparadas y cargadas de energía para hacer el relevo. El 15 de febrero de 2007 la Junta de la PTP me escogía presidente de la entidad, tomando el testigo de Pau Noy Serrano, primer presidente de la entidad durante los primeros 15 años de la asociación (1993 a 2007).

 


Relevo presidencial en la Asamblea de febrero de 2007

 

Yo tenía 23 años y fue un reto importante. Me dicen que el experimento salió bastante bien, pero obviamente no fue solo cosa mía, sino de un equipo técnicamente bueno y personalmente mejor, especialmente mis queridos compañeros y compañeras de oficina, Albert, Xavier, la Cora, Vanessa y más recientemente Daniel y Georgina; siempre abrigados por una Junta directiva honesta y crítica. Además de los compañeros y compañeras de batalla, he contado en todo momento con el apoyo de mi familia, especialmente mi abuelita, mi madre, Pedro, y mi pareja.

En todo este tiempo he experimentado un gran crecimiento personal y profesional gracias a las aportaciones de los peteperos y peteperas, que son un pozo de sensatez y sabiduría, de los profesores y profesoras de la UPC, que me han dado instrumentos y conocimientos, y de las innumerables personas con las que he tenido el placer de compartir espacios de trabajo, conferencias, debates y reuniones públicas y privadas.

la defensa del transporte público me he dedicado en cuerpo y alma. Porque creía y creo firmemente en el derecho a la movilidad sin tener que tener vehículo propio (que es una opción, no un derecho), porque creo en la necesidad urgente de dejar de maltratar nuestro hábitat, y porque creo que la movilidad no nos debería hacer perder la salud, tanto tiempo ni tantos recursos.

Sin duda, la presidencia de la PTP ha condicionado mi vida en una etapa de juventud, y formará parte inseparable de mi biografía, con un balance claramente positivo. Pero todo tiene un tiempo, y desde hacía un par de años el cuerpo me pedía un cambio, no para cambiar el objeto de mi dedicación y vocación, el transporte público, sino para cambiar mi manera de dedicarme a él. En esta nueva etapa he querido aprovechar mis estudios en ingeniería y sistemas ferroviarios para dedicarme profesionalmente al mundo de la explotación de trenes. Es un cambio personal relevante, con un trabajo más discreto pero igualmente estimulante. El ferrocarril, por sus prestaciones de capacidad, ahorro energético y rapidez, es el instrumento más transformador de la movilidad motorizada a los corredores con mayor movilidad.

Dejo el cargo con la satisfacción de haber contribuido a divulgar y mejorar el transporte público catalán gracias a la defensa rigurosa de algunas campañas y propuestas “made by PTP”. También dejo una PTP con más participación, personas asociadas y una sólida presencia mediática y institucional.

Dejo el asiento de maquinista pero sigo viajando en el mismo tren. Continuaré formando parte de la PTP, seguiré defendiendo un activismo cívico, ético y técnico; y me pongo a disposición de la futura presidencia para ayudar con este excelente proyecto asociativo.

 

Gracias por tanto, y continuemos nuestro viaje.

 

Ricard Riol Jurado,
Barcelona, 19 de julio de 2020